lunes, 11 de abril de 2011

CACTUS CANDELABRO - Cereus uruguayanus








Fotos 3 y 4: Gentileza Lourdes.













NOMBRE CIENTIFICO: Cereus uruguayanus, Cereus peruvianus, Cereus hildmannianus. Cereus repandus.
OTROS NOMBRES: Cardón del Uruguay, Pitaya uruguaya.

Espectacular y ornamental Cactus columnar nativo del sur de la America Latina.

DEL PERU AL URUGUAY: Cambio en la nomenclatura botánica del Cactus Candelabro – De Cereus peruvianus a Cereus uruguayanus.


RESUMEN INFORMATIVO
Cereus uruguayanus R. Kiesling Info de Wikipedia Cereus hildmannianus ssp uruguayanus Clasificación científica Reino: Plantae División: Fanerógama Magnoliophyta Clase: Dicotiledónea Magnoliopsida Orden: Caryophyllales Familia: Cactaceae Subfamilia: Cactoideae Tribu: Cereeae Género: Cereus Especie: C. hildmannianus Nombre binomial: Cereus hildmannianus K. Schum., 1890 El Cereus hildmannianus (antaño llamado Cereus peruvianus), popularmente cacto candelabro, es una especie del género Cereus en la familia cactaceae endémica de Sudamérica. Esta cactácea es originaria del sur del Brasil, todo el Uruguay, y el este de la Argentina, en el este de la provincia de Entre Ríos, la isla Martín García, y las antiguas barrancas parano - platenses bonaerenses. Características Cuerpo columnar y erecto, puede alcanzar hasta 15 m de altura y ramificarse bastante, a medida que envejece llega a ser arborescente. Color verde azulado de joven, pasando a verde desvahído con la edad. Posee ente 6 u 8 costillas obtusas de 2,5 cm de profundidad. Las areolas son redondas, de color marrón y con una separación entre una y otra de 2 cm Espinas aciculares de color marrón, 6 radiales, rígidas de entre 0,5 a 1 cm y solamente una central, más larga (5 cm) y muy puntiaguda. Las areolas de la parte superior de la planta poseen un mayor número de espinas, más largas y con más lanosidad. Flores blancas de unos 16 cm de longitud. El tubo floral exterior es marrón verdoso con los pétalos externos marrones rojizos, los internos blancos, dentados y de ápice acuminado. Pericarpio y tubo algo escamoso, sin areolas ni espinas. Estambres blancos, anteras amarillas y estigma dividido en 15 lóbulos amarillo claro. Es de rápido crecimiento, entre 30 a 60 cm al año. Abundante floración nocturna durante el verano, ésta comienza a producirse en cuanto la planta tiene 5 ó 6 años. Cereus hildmannianus var. monstrosus La característica de esta variedad es la distorsión que presentan sus costillas. La planta crece formando un apretado montón de tallos retorcidos. Existen varios grados de monstruosidad en esta variedad y puede aparecer tanto en plantas cultivadas por semilla como en especímenes ya crecidos, debido a una mutación gemaria. Cultivo Se debe regar abundantemente durante el periodo de crecimiento y muy poco durante el periodo de reposo. Tolera algo de frío, incluso algunos grados bajo cero, pero siempre que el sustrato esté seco. Las plantas jóvenes requieren una media sombra, mientras que las adultas deben situarse a pleno sol. Se multiplica por semillas o esquejes. Sinonimia • Cactus peruvianus • Cereus peruvianus • Cereus alacriportanus • Piptanthocereus alacriportanus • Cereus xanthocarpus • Piptanthocereus xanthocarpus • Cereus milesimus • Piptanthocereus bageanus • Piptanthocereus neonesioticus • Cereus neonsioticus • Piptanthocereus uruguayensis • Cereus uruguayanus • Cereus hildmannianus ssp. xanthocarpus .................................................. .................................................. ................................. San Andrés, partido de San Martín, provincia de Buenos Aires, ARGENTINA (2 de Marzo de 2009 ) Cardón del Uruguay, Pitaya uruguaya Cereus hildmannianus K. Schum. subsp. uruguayanus (R. Kiesling) N. P. Taylor. Cactaceae (Cactáceas) Durante mucho tiempo esta especie figuró en la literatura científica con el nombre de Cereus peruvianus, error pues ese nombre fue una descripción de un cactus jamaiquino con frutos espinosos, es decir, tampoco era un Cereus. Ultimamente también era conocido con el nombre de Cereus uruguayanus. Esta cactácea puede alcanzar los 10 metros de altura. Sus flores blancas tienen un largo de unos 15 centímetros, y son visibles sólo de noche porque es polinizada por grandes mariposas nocturnas (polillas). Al amanecer ya se están cerrando, pues sus polinizadores ya están descansando a la espera de la próxima noche. Los frutos son naranjo-amarillentos, a veces algo glaucos, de 4 centímetros de largo. Son muy buscados por las aves frugívoras que, al tragar con la pulpa algunas de las pequeñas semillas negras (de 2 milímetros de diámetro) sin proponérselo logran sembrar a gran distancia las nuevas plantitas luego de transportarlas en su aparato digestivo y ser defecadas. Quizás este sea el origen de los ejemplares que antiguamente vegetaban en las barrancas de los Ríos Paraná y de la Plata, en la Provincia de Buenos Aires, ya que no es muy largo el viaje desde la Isla Martín García para un ave que llevase las semillas en su estómago. Hay que recordar que las tierras intermedias entre estos dos puntos (unos 30 kilómetros) son frecuentemente cubiertas por las aguas cuando sopla el viento del sudeste, por consiguiente representan un ambiente totalmente desfavorable para cualquier especie de cactácea terrestre, las cuales siempre estuvieron ausentes de las islas deltaicas del Río Paraná. Esta sería una de las vías de llegada de esta especie a las citadas barrancas, pues es una de las pocas plantas del ecosistema del talar de barranca que no se encuentra en el sur de la provincia de Santa Fe. Igualmente las poblaciones relictuales de esta cactácea se extingieron en las primeras décadas del siglo XX en el sector continental bonaerense, aunque gracias a Dios, al ser una especie de alto valor ornamental, es muy cultivado siendo una de las pocas valoradas para este fín de entre las muchas opciones del elenco de las nativas. Al ser su propio hábitat, logra reconquistar nuevamente los suburbios rurales, costados de caminos de tierra, alambrados y lugares donde pueda tener abundante sol y no ser afectado por incendios. Además de la Isla Martín García (donde es muy común), esta subespecie se distribuye en los departamentos del este de la provincia de Entre Ríos y posiblemente el este de la provincia de Corrientes. Transpone el Río Uruguay para cubrir todo el territorio uruguayo, y gran parte de los estados brasileños de Rio Grande do Sul y Santa Catarina. Recientemente fue separado en dos subespecies: Cereus hildmannianus K. Schum. subsp. hildmannianus, que se encuentra en el este de Bolivia, norte de Paraguay, y los estados Brasileños de Mato Grosso do Sul, Minas Gerais, Parana, Rio de Janeiro y São Paulo; y la otra es la subespecie de la fotografía. El género Cereus es endémico de Sudamérica desde Venezuela hasta el norte de la Patagonia argentina. En este último país viven unas 6 especies nativas. .................................................. .................................................. ................................
INFORME HANSI:
Últimamente hubo cambios importantes en la nomenclatura científica de esta especie... Agregamos la opinión de un miembro del Foro de Infojardin: HAMSI. Cereus peruvianus = cereus uruguayanus. - En el libro publicado por Omar Ferrari y Roberto Kiesling, llamado 100 cactus argentinos publicado en el 2005, explica en un apartado que los cereus peruvianus o uruguayanus ( dicen que son lo mismo) fue el nombre dado en un principio a un cactus del caribe, llamado stenocereus.Anderson es un poco mas complejo.Comienza explicando que Linnaeus, en el 1753 lo llamó cactus peruvianus. En el 1768 Miller lo llamó cereus peruvianus, pero pronto lo llamó cereus repandus.En 1837, Pfeifer lo denominó cereus alacriportanus, y en el 1890 , Schumann lo nombró cereus hildmanianus, nombre que él adoptó en su libro.En 1903 Schumann cambío su nombre a cereus xanthocarpus, y en 1932 Rost le puso cereus milésimus.En 1979 Ritter lo separó en tres tipos disatintos:1º cereus hildmannianus ssp. xanthocarpus.2º piptanthocerus bageanus3º piptanthocerus neonesióticus.En 1982, Kiesling lo llamó cereus uruguayanus, y en 1988 Braun lo hizo con cereus neonesióticus. En 1905, Braun y Esteves deciden cambiarlo a cereus hildmannianus ssp. xanthocarpus. Finalmente, Taylor lo llamó cereus hildmannianus ssp. uruguayanus en 1998. Dicen Kiesling y Ferrari, que los que llamamos peruvianus monstruosos, en realidad pueden ser una cantidad de otros cereus practicamente imposibles de identificar. A continuación ponemos tres enlaces de sitios importantes que dan la clasificación de este cactus
http://www.theplantlist.org/tpl/record/tro-50176754
http://www.tropicos.org/Name/50176754
http://www.tropicos.org/Name/50176755
Por lo tanto se llega a la conclusión que este cactus ahora se denomina Cereus uruguayanus R. Kiesling

CURIOSIDADES:
Cactus anti-radiación.
    Diversos y probados estudios, que se realizan desde hace casi dos décadas, han demostrado las virtudes de algunos cactus columnares para corregir las alteraciones causadas por las radiaciones electromagnéticas que producen muchos electrodomésticos, como, por ejemplo, los televisores y ordenadores personales.
    Quizás el cactus más conocido por estas propiedades sea el Cereus peruvianus, comercializado masivamente en Estados Unidos desde mediados los años 80. 
    En general, las características que deben tener estos cactus para que tengan mayor eficacia son:
1- Debe tratarse de especies columnares, no esféricos o formando grupos.
2- Su epidermis debe estar recubierta por una capa más o menos cerosa (si tocamos el cactus dejaremos la huella de nuestro dedo en su tallo), de color azulado o verdoso.
3- La mayor o menor capacidad para restablecer el ambiente normal, en una habitación alterada por emisiones electromagnéticas, viene dada por el tamaño (área de superficie) del cactus, y no por su número de espinas, costillas o caras. A mayor tamaño, aumenta la capacidad de neutralización.
4- Las especies mas comunes y fáciles de encontrar son: Cereus peruvianus, Myrtillocactus geometrizans, Pilosocereus azureus, Marginatocereus marginatus, Polaskia chichipe, Pachycereus pringlei, entre otros.
Alguno se preguntará: "Pobre cactus, si absorbe las radiaciones estará condenado a una muerte electromagnética". En el Diario "El País", se compraron una docena de Cereus que fueron colocados en sitios diversos en la redacción, un lugar con gran densidad de ordenadores, impresoras y pantallas. Al cabo de más de un año habían sobrevivido tan solo 3 cactus. Curiosamente, estos cactus eran los que estaban situados entre varias pantallas y vivían rodeados de ondas magnéticas.

1 comentario:

  1. Que maravilla de cáctus y que floración tan linda!!!No he visto nunca en mi país una especie tan enorme, me imagino que aquí no se debe de dar... Saludos

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